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Mugy

Londres 2012

Conocer a Cenizo cambió mi vida. Puede parecer una frase hecha y de cara a la galería, pero se acerca bastante a la realidad. Corría el año 2003, yo estaba en Cádiz en mi primer trabajo, solo y alejado de mis amigos de la universidad que estaba también cada uno por su lado. Era además un forero anónimo, que había leído como se había organizado la primera Copa Forera en Valencia la temporada anterior.

La siguiente Copa del Rey había sido asignada a Sevilla, y en el foro había dudas de si la segunda edición de la Forera se celebraría o no, dado el poco número de foreros de la ciudad que por entonces (y por ahora) había que escribieran de forma habitual. En mi mente estaba participar, y se me pasó por la cabeza el intentar organizarla, pero no quería comprometerme. Entonces apareció un nick, un tal ‘Raul Perez’, que correspondía a un chico de 17 años que dio un paso al frente dubitativo para tratar de organizarla. Yo podía haber seguido escondido en mi nick, dejarle organizar todo, apuntarme a jugar y listo, pero por alguna razón decidí ponerme en contacto con él: “Quieres que lo organicemos juntos?”.

Su respuesta fue inmediata, y nos conocimos en persona en el siguiente partido del Caja para hablar de cómo hacerlo. Ese mismo dia conocimos a varios miembros de la Peña de la Keka, en la que ambos acabaríamos, aunque eso es otra historia. O no, bueno más bien seria la continuación de ésta.

Podía haber pasado que nos conociéramos, organizáramos la Forera, jugáramos un par de pachangas de vez en cuando y nos viéramos esporádicamente en algún partido del Caja, pero no. Ese dia nos hicimos amigos, de los de verdad, de los que acabas teniendo tantos y tantos recuerdos juntos que a veces eres incapaz de recordarlos todos, de los que te puedes pasar semanas sin contactar o hablar, como nos pasa ahora, pero sabes que siempre va a estar ahí, y se que parece otra frase hecha, pero vuelve a no serlo.

Asi pues, no se como hubiera sido mi vida si nunca hubiera conocido a Cenizo y lo que vino después, pero no me cabe duda que sería más triste y aburrida, y me sentiría un poquito más solo.

Bienvenido a la treintena, Amigo.