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Guede

Qué pasa artista?,

hasta el miércoles 20 te seguiré diciendo "killo cómo estás?", "cómo va la cosa?" o "qué pasa artista?", pero en vista de los 30 años que se te echan encima y de la falta del adecuado protocolo que abunda por estos lares, no creo procedente el uso de dichos términos para alguien de mencionada edad, tan protocolario y que incluso se ha visto envuelto como tertuliano de sobremesa en asuntos de realezas y burguesías extranjeras cual Jaime Peñafiel tostado. A partir de entonces dejo a tu elección (o a la de las copas que nos tomemos la próxima vez que nos veamos) la nomenclatura de su negrosidad.

Nos conocemos desde que nos cambiaban los pañales y estoy seguro de que seguiremos siendo amigos cuando nos los vuelvan a tener que cambiar, así que nos ha dado tiempo de vivir muchas cosas juntos, campamentos de verano, días de piscina y playa, partidos de fútbol usando la puerta de "El Polvillo" como portería, "atracos" (zie onder, que dirían por aquí arriba), partidas de Subbuteo, chapas con (fútbol) o sin (ciclismo) garbanzos, Sonic, Alex Kid, NBA Live, FIFA o PC Basket, años de colegio, pachangas de baloncesto, partidos, robos y finales del Caja, noches de fiesta, experiencias cercanas a la muerte en los cielos de Bilbao y muchas más que seguro que me dejo, pero, de entre todas esas, voy a contar 3:

- La primera es de cuando éramos pequeños, me quedaba en tu casa a dormir y me costaba levantarme por las mañanas. No sé si alguien te dijo (o tú supusiste) que si despertabas a alguien diciéndole algo que no le gustaba tenía efecto inmediato y se levantaba de la cama en el momento. Tengo el recuerdo de tenerte por las mañanas zarándeándome y gritando "CALABACINES, CALABACINES, PURÉ DE CALABACINES!!!". Al principio seguía haciéndome el dormido un rato a ver si colaba y podía dormir un poco más, pero luego me despertaba gritando "AAAH!!" y desayunábamos leche con endemoniado Colacao lleno de grumos (a.k.a. comer Colacao a cucharadas + beber leche sin sabor a chocolate). Of course tú los acompañabas siempre de tus maravillosos e inseparables globulitos.

- La segunda, aunque algo borrosa, es sobre la primera (y única) vez que me han "atracado". Fuimos con tu padre a algún sitio, creo que al banco y, como nos aburríamos, nos salimos solos a jugar con los trompos a la calle (cosas que se hacían en los '90 que ahora no se harían ni de coña). Al rato de estar jugando llegó un gitanillo (o eran dos?) en bicicleta (que probablemente tampoco fuera suya) diciendo que le gustaban y que se los diésemos. Nos miramos y, como era más grande que nosotros (lo recuerdo enorme aunque seguramente no tendría más de un par de años más que nosotros), se los dimos y corrimos a buscar a papá Cenizo.

- No sé si te acordabas de las dos primeras, pero más vale que te acuerdes de la tercera porque, aunque ya hayas estado en La Palma, es un sitio de puta madre y no hay mejor razón para volver que para ir a la boda de un amigo. Más te vale asomar el hocico por allí el verano del año que viene ;)


Felices 30 y un abrazo muy gordo!!